POESIAS DE MI CIUDAD
19 de febrero de 2012 | Sin categoría
BUFANDA VERDE
Abrí la puerta, vi la mesa atiborrada de vasos y platos sucios, ni una cucaracha le faltaba. Sobre una de las sillas, la tijera abierta con gotas de sangre, me hicieron pensar en lo peor.
Una de las ventanas entre abierta, se golpeaba por el viento, ropas tiradas por doquier.
De pronto, veo a Beti, con su bufanda verde esmeralda rodeando su cuello, inmóvil, con medio cuerpo sobre la cama.
Enseguida me acorde lo mentiroso que había sido el oráculo esa misma tarde “momentos de amor”.
María Silvia Pozo






